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Edición Impresa: Número 96 octubre - diciembre 2009
 
Resumen de los artículos más destacados del último número de la edición impresa publicado.
 
Patología Apícola - VARROOSIS
 

Este artículo se encuentra dentro de la serie denominada 'Patología Apícola' que cada número publica nuestra revista y que desarrolla el Dr. LLorente, reconocido veterinario. En esta ocasión dedica el reportaje a Varroa y explica todo lo que se debe saber sobre ella de manera clara y concisa.

Definición
Parasitosis producida por un ácaro que afecta a las abejas en todas sus fases de desarrollo. Es una de las enfermedades más graves de esta especie y, si no es convenientemente tratada, produce una alta mortalidad en las colonias de abejas.

Distribución
geográfica
Las primeras noticias de esta enfermedad se remontan al año 1904, parasitando a Apis cerana, abeja asiática, en la isla de Java y en 1912 en Sumatra. Al no producir graves trastornos a su hospedador, el zángano, no se le concedió importancia.
El paso de Apis cerana a Apis mellifera, se sitúa en los años 60, en la antigua URSS, y en menos de 10 años la casi totalidad de las colonias de abejas fueron contagiadas.
De los años 1965 a 1980 se detecta en los países del Este. Al mismo tiempo se detecta en Japón por importaciones de abejas del archipiélago indonésico y desde allí se contamina a América del Sur por el comercio de colonias de abejas.
En el año 1981 se declara su presencia en Italia, a través de la frontera con Yugoslavia y al año siguiente pasa a Francia.
En Diciembre de 1985 se declara en España, en la frontera con Francia y poco a poco se ha extendido por todo el territorio nacional.
En 1987 tiene su entrada oficial en América del Norte y hoy día el ácaro está extendido por casi todo el mundo.
Importancia económica
En el producto final de la apicultura podemos contemplar dos aspectos fundamentales: la producción directa de las abejas: miel, polen, propóleos, veneno, etc. y la producción indirecta representada por la polinización, no sólo de plantas cultivadas sino también de plantas silvestres.
Por otra parte, hay que señalar que la actividad apícola es de las pocas que pueden desarrollarse en zonas deprimidas cumpliendo con ello un objetivo social de primera magnitud.
Dificultades de diagnóstico precoz, escaso conocimiento de la enfermedad, existencia de acaricidas de baja eficacia para los países con climatología cálida, etc. ocasionó que en los primeros años se perdiera aproximadamente el 40 por ciento del censo nacional español de las colonias de abejas.
Las pérdidas en producto cuantificado se cifraron en más de 6.000 Tm. De miel, y, lo que es más importante, una cantidad mucho mayor en disminución de productos agrícolas que no pudieron ser polinizados, así como una merma en la producción de semillas de plantas silvestres.
Si bien el impacto de la Varroosis sobre la apicultura es inicialmente dramático, la entrada del parásito en un país no significa el fin de la apicultura. Para la mayoría de los países su efecto último ha sido la disminución del número de apicultores, pero no del número de colonias, ni de la producción de miel.
 

 
Viajando y pensando de forma tradicional
 
Es una traducción de un artículo de Larry Connor, publicado en American Bee Journal que nos ayuda a ver la apicultura desde un punto de vista 'casero' y tradicional.
La cultura moderna se queja de la necesidad de más personas innovadoras que no piensen de la forma tradicional. Sospecho que todos hemos sido advertidos, animados e incluso jaleados para liberarnos de las formas tradicionales con las que afrontamos la solución de un problema. En la misma perspectiva, en lo que a los apicultores atañe, me alegraría si hubiera más que se pararan a pensar qué es lo que está pasando dentro de la colmena. En estos momentos tengo una fuerte necesidad de dejar a un lado mis informes sobre viajes y visitas a otros apicultores para que podamos pasar un rato escarbando mentalmente en esa colmena que tenemos en el jardín de atrás. Así pues aquí va, un ejercicio donde pensar acerca del interior de la colmena puede significar no pensar de forma tradicional en el resto del mundo.
 
Una variación en el tema del viaje
Muchos nuevos apicultores han comenzado con sus colmenas en estos dos últimos años, y esto que voy a decir a continuación les va a ser muy útil. Pero puesto que vamos a tratar ciertas cosas de las que el apicultor medio puede no percatarse, debemos recordarnos algunas de las bases de la apicultura. Quizás estemos muy ocupados y no tengamos tiempo. Puede que no sepamos lo suficiente para saber qué es lo que estamos observando (eso me pasa a mi todo el tiempo). El pasado febrero, durante mi entrevista con Dave Mendes en North Fort Meyers , Florida, éste sostenía que debíamos volver a los fundamentos y revisitar todo lo que habíamos aprendido sobre apicultura.
 

 
El síndrome de pérdida de colmenas en otoño/invierno
 
J.M. FLORES, F. PADILLA, F. CAMPANO y S. GIL
Grupo de investigación: Mejora y Conservación de Recursos Genéticos de Animales Domésticos. Unidad de Apicultura
Departamento de Zoología. Universidad de Córdoba. Edificio C-1. Campus de Rabanales. 14071 Córdoba.
Email: ba1flsej@uco.es
web: http://www.uco.es/apicultura
 
Los colaboradores habituales de la Universidad de Córdoba hablan en este número sobre el tan candente tema del despoblamiento de colmenas.
Para un ganadero, que se le murieran cada año el 25% de las vacas, las ovejas o los cerdos; sería una situación insostenible.
Probablemente haría años que su explotación habría desaparecido. Pero aún más grave sería si el ganadero considerara esas pérdidas como algo ínormalî. Pues bien, desgraciadamente esa es la situación de muchos de nosotros, que nos autopersuadimos pensando íen primavera las recuperoî.
Aunque es cierto que el censo de colmenas se puede recuperar con relativa facilidad la siguiente primavera si se dan buenas condiciones, también lo es que cuantas menos colmenas se pierdan, menos tendremos que recuperar, y que no se nos olvide añadir la larga lista de perjuicios y tareas que la pérdida implica. Sin ir más lejos, recuperar y limpiar cajas, seguramente perder la cera atacada por la polilla y limpiar y recuperar los marcos, y el futuro trabajo de volver a llenar la caja con todo lo que eso implica de trabajo y de reducción del aprovechamiento de las floraciones más tempranas.
En esta entrega queremos reflejar situaciones reales con las que nos encontramos todos los días cuando nos llaman los apicultores pidiendo consejo y, haciendo un ejercicio de humildad, otras que nosotros mismos hemos sufrido por errores de manejo. Sin duda, estas últimas son las más interesantes, porque el seguimiento es continuo y nos ofrece mayor información.
Antes de continuar nos gustaría mencionar un par de detalles.
El primero es que haremos referencias a métodos y circunstancias que ya hemos publicado en anteriores números de esta misma revista, y sería repetitivo volver a explicarlos (por ejemplo, diagnósticos rápidos de varroa), por lo que en estos casos incluiremos las referencias necesarias para poder consultarlos.