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Número 104 octubre - diciembre 2011

Selección de abejas resistentes a Varroa Destructor

Por Francisco Padilla Alvarez (padilla@uco.es) y José M. Flores Serrano. Departamento de Zoología, Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario (ceiA3), 14071 Córdoba



¿Ha soñado alguna vez como sería nuestra apicultura sin varroa?, pensamos que sería algo diferente a la actual, pero sin grandes diferencias. Hablaríamos bastante más sobre acarapis (ácaro de las traqueas) o braula (piojo de las abejas), y seguiríamos teniendo brotes de nosemosis, pollo escayolado (ascosferosis) y/o loque. Muy probablemente las virosis tendrían una menor incidencia.


Respecto a las prácticas apícolas resulta muy arriesgado aventurar si serían parecidas a las actuales o diferentes. Probablemente habría más apicultores aficionados y el manejo sería menos intensivo. Pero nuestra integración en la Unión Europea nos habría obligad de todas formas a cambiar las prácticas tradicionales y a integrarnos en un mundo globalizado.


Realmente el mundo de los sueños es un territorio algo extraño, en el que pueden coincidir y/o cohabitar nuestros mayores anhelos junto a las más grandes pesadillas.


En el ácaro varroa confluyen de alguna forma anhelos y pesadillas. Es la auténtica pesadilla de la apicultura occidental que utiliza la abeja Apis mellifera, y a la vez su erradicación es el más profundo anhelo de apicultores y también el de muchos investigadores.


Si salimos del mundo de los sueños y nos enfrentamos al mundo real, tenemos que ser conscientes de que Varroa destructor es el principal enemigo de la apicultura a escala global.


Vivimos en el mundo de la información y probablemente todos en algún momento habremos oído una frase parecida a esta: la información es poder. Si esta idea la aplicamos al campo de la patología apícola, podemos afirmar que el profundo conocimiento de un agente patógeno (enemigo) nos ayuda en gran medida a combatirlo. Por este motivo antes de ver cómo estamos aplicando el conocimiento en la lucha contra nuestro enemigo común (varroa), vamos a repasar algunos aspectos relacionados con su biología.


Distribución del ácaro varroa

El ácaro responsable de la varroosis fue descrito por primera vez por Oudemans en la isla de Java (Indonesia) en el año 1904, recibiendo el nombre de Varroa jacobsoni. Originalmente parasitaba a la especie Apis cerana y en algún momento de la primera mitad del siglo XX cambió de hospedador y pasó a parasitar a A. mellifera, cuando esta especie fue introducida en Asia por motivos de tipo productivo.


En el año 2000 Anderson y Trueman publican un importante trabajo sobre este ácaro basado en gran parte en el estudio del ADN mitocondrial (ADNmt). El estudio reveló la existencia de al menos dos especies diferentes: V. jacobsoni (sensus stricto) presente en A. cerana de Indonesia y Malasia y V. destructor que parasita a A. cernana en Asia continental y a A. mellifera.


También detectaron la presencia de dos variantes (haplotipos) de V. destructor en los ácaros que parasitan a nuestras abejas denominados Coreano y Japonés/Tailandés. Reciben estos nombres porque en esos lugares fue donde primero se detectaron. El haplotipo Coreano está considerado como el más virulento y presenta una distribución mundial, mientras que el Japonés/Tailandés es menos virulento y se ha localizado en Japón, Tailandia y América.


Sabemos que el cambio de hospedador de A. cerana por A. mellifera se produjo en Asia, pero contamos con una escasa información sobre este proceso. Con los datos de los que disponemos actualmente podemos decir que esta transmisión entre especies se produjo al menos en dos ocasiones y lugares diferentes.


El resto de este interesante reportaje lo pueden leer en nuestra edición impresa.

 

Resumen de los artículos más destacados del último número de la edición impresa publicado.

  1. Selección de abejas resistentes a Varroa Destructor

  2. Biología de la polilla de la cera y almacenamiento de cuadros al aire libre

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