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Biología de la polilla de la cera y almacenamiento de cuadros al aire libre

por Por Dr. Wyatt A. Mágnum

Revista American Bee Journal


La polilla de la cera destruye cientos de dólares de cera cada verano. Para los apicultores del sur, es un problema particular en la estación cálida. Para estudiar en detalle la biología de la polilla de la cera, decidí criarlas. En un principio tenía sentimiento encontrados sobre este enfoque. Como científico, un estudio más directo de la vida de la polilla de la cera era muy atrayente. Como veremos, son criaturas muy interesantes. Pero como apicultor que intenta controlar los daños de la polilla de la cera, el criarlas era de alguna forma desagradable, aunque sabía que hay personas que cría sus larvas para cebo de pesca y experimentos de laboratorio.


Como se puede imaginar, criar polillas de la cera no es difícil. Comencé por dejar que polillas adultas infestaran algunos panales viejos almacenados en una caja. Esta caja mantenía los panales en la oscuridad y mal ventilados, una situación muy atractiva para las polillas. Dado que comencé este proyecto durante el verano, época de intensa actividad para las polillas, éstas encontraron los panales rápidamente. En una colmena, las hembras de polilla suelen poner sus diminutos huevos en pequeñas grietas, a salvo del alcance de las abejas (ver foto 1 y 2). Dado su pequeño tamaño y su ocultamiento, los apicultores rara vez encuentran huevos de polilla de cera.


Para fotografiar los huevos, cogí varias hembras de polilla de los panales y las coloqué en un contenedor con papel parafinado doblado en pliegues que simulaban grietas. A la mañana siguiente comprobé el papel parafinado y encontré cientos de huevos (ver foto 3). Al ver estos huevos, uno puede apreciar mejor cómo una hembra de polilla es fácilmente capaz de poner varios cientos de huevos, más de mil si se trata de varias hembras. Si se mantienen en un ambiente cálido, los huevos de polilla eclosionan tras una semana, y yo quería observar este proceso.


Con la ayuda del microscopio, pude ver a través de la cáscara transparente de los huevos cómo se formaban gradualmente las larvas. Al tiempo que las larvas se desarrollaban y se enroscaban, recordaban a pequeñas rosquillas en miniatura. Más tarde se volvieron activas y se arrastraban en círculo dentro de los huevos (ver foto 4).


Las larvas suelen depositar sus huevos de forma que se amontonen unos con otros. Esta disposición obliga a muchas larvas a arrastrarse de forma incoherente a través del laberinto de huevos, tanto vacíos como llenos (ver foto 5). Finalmente consiguen salir reptando a través de los huevo eclosionados de los extremos. Este comportamiento se debe probablemente a que, originalmente, los huevos son puestos muy apretados en una de las dobleces del papel encerado (los huevos más al exterior no entran en contacto con otros huevos ni con el papel por uno de sus lados). Resulta intrigante ver docenas de larva salir de una lámina compacta de huevos, a pesar de que todo el proceso parece algo desorganizado.


Rápidamente, cientos de larvas, apenas visibles a simple vista, se arrastran erráticamente dentro del contenedor. Es el momento de alimentarlas.


Las larvas de la polilla de la cera se alimentan de néctar, miel, polen, cera y pieles mudadas de larva de abeja (provenientes de la cámara de cría). Comencé dándoles de comer granos de polen. Durante la recolección de polen, las abejas lo humedecen con néctar, haciéndolo más pegajoso y fácil de convertir en grano. Estos granos son una fuente tanto de proteínas como de azúcares para las larvas. Después de que sus telarañas sepultasen el polen, los di más, junto con algo de cera de panales oscuros.


En una colmena, las pequeñas larvas de la polilla buscan refugio en el panal y en hendiduras, evitando su desalojo por las abejas limpiadoras. Cuando cavan un túnel a través del panal de un nido de cría activo, su seda atrapa las pupas de abeja dentro de sus celdas. Una vez completado su desarrollo, estas abejas intentarán dejar sus celdas sin éxito. Si las sacamos de las celdas podremos observar restos de seda de polilla. Esto es conocido como Galleriosis.


A veces las larvas de polilla se refugian en los desechos pulverulentos que se acumulan en la base de la colmena. Al tiempo que se mueven entre estos desechos, van integrándolos en sus telarañas. Si observamos en nuestras colmenas desechos aferrados a telarañas, es una señal de que las larvas de polilla ha pasado por ahí (ver foto 6).


La duración del periodo larval de la polilla de la cera depende de la temperatura y de la disponibilidad de alimento. Bajo condiciones favorables, las larvas de polilla pueden duplicar el peso de su cuerpo diariamente durante los diez primeros días tras la eclosión y empezar a tejer capullos al 18º día. Con semejante rapidez de crecimiento, los panales de la colmena pueden ser destruidos en un par de semanas. Cuando se trabaja con varias colmenas, especialmente si se encuentran dispersas para polinización, puede resultar difícil examinarlas con frecuencia. Ayudadas por el calor del verano, las polillas de la cera destruyen rápidamente los panales de aquellas colmenas débiles o muertas. Desgraciadamente, el apicultor no solo pierde las abejas sino también los panales, tan valiosos a la hora de poner en funcionamiento una nueva colmena.


En un corto periodo de tiempo, mis larvas de polilla han crecido completamente y están listas para convertirse en pupas. Las polillas de la cera construyen resistentes capullos de seda de un color que oscila entre el blanco y el gris claro tachonados, a veces, de granos fecales y desechos. Cuando las larvas tejen los capullos en las colmenas también hacen hendiduras superficiales de forma oval en la madera. En los apiarios son muy frecuentes estos capullos y cicatrices en la madera. En lo que respecta a los cuadros, estas hendiduras tienden a debilitarlos, disminuyendo su periodo de vida útil. Las polillas adultas pueden salir de los capullos tras un periodo de una semana, pudiendo tardar meses en climas fríos para evitar congelarse (la congelación mata las polillas en cualquiera de sus fases).


Normalmente las polillas salen del capullo por la tarde y abandonan la colmena, volando hacia la vegetación cercana donde tiene lugar el apareamiento. Comparado con los sistemas de apareamiento de otras polillas, el de las polillas de la cera es inusual dado que son las hembras las que buscan a los machos. Éstos emiten un aroma (una feromona sexual) y pequeños pulsos de sonidos ultrasónicos que atraen a las hembras. Tras el apareamiento, la hembra de polilla vuelve a la colmena para poner los huevos. Aunque tenía conocimiento de esta actividad nocturna, obtuve una mayor apreciación de ello al observarlas en un acuario.


Durante el día, las polillas permanecían quietas, a no ser que se las molestara. Estamos acostumbrados a ver cómo las polillas de la cera exhiben este comportamiento de falta de movimiento que las ayuda a ocultarse. Pero durante la noche su comportamiento es el contrario. Excitadas, se mueven erráticamente mientras abanican sus alas y vuelan repetidamente contra el cristal. Los machos liberan su aroma, que encuentro acre y desagradable. También puede observar como se apareaban y ponían huevos (ver foto 7). Por la mañana volvían a permanecer quietas como pequeñas estatuas. Un fino polvo gris procedente de sus alas cubría el cristal y servía de pista sutil de su activa vida nocturna. Ahora que hemos visto el ciclo de vida de la polilla, pasemos a ver cómo proteger los panales.


Para prevenir la infestación de la polilla de la cera en panales almacenados, el método utilizado tradicionalmente es el de la fumigación con paradiclorobenceno (PDB). Para su aplicación se deben seguir sus instrucciones. Mientras que el PDB está disponible en empresas de suministros apícolas, algunos apicultores lo compran en tiendas locales. A menudo el PDB se vende junto con el naftaleno, las tradicionales bolas de naftalina, que es otro pesticida similar. Aunque más barato, el naftaleno no debe usarse para fumigar los panales. Se trata de productos químicos diferentes. Si optamos por comprar PDB en tiendas locales, debemos leer la etiqueta para asegurarnos de que realmente estamos comprando PDB.


Este interesante artículo procedente de una revista americana se puede completar leyéndolo en la edición impresa de este número de El Colmenar.

 

Número 104 octubre - diciembre 2011

Resumen de los artículos más destacados del último número de la edición impresa publicado.

  1. Selección de abejas resistentes a Varroa Destructor

  2. Biología de la polilla de la cera y almacenamiento de cuadros al aire libre

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